Ballistic Minnow: Espetones XXL

Ballistic Minnow: Espetones XXL

Aguas claras, fondo de 3 a 9 metros y mar en calma… bahhh, hoy seguro que no pican.

¿Que no pican? Vaya tarde de lipless minnows, de rolling fall y de dientes… Muchos dientes acompañados de los señuelos Ballistic Minow y Air Ogre de North Craft.

Ayer concretamente salimos de pesca un rato pensando en que no íbamos a pillar nada ya que el día anterior estuvimos con aguas calmadas, cristalinas, y lo único que parecían dispuestos a entrar eran pequeños dentoncitos de no más de 25 cm con mucha hambre atrasada.

Pero nada más lejos de la realidad, aguas calmadas y cristalinas, si… pero tambien un detalle muy importante, corriente, mucha corriente, auténticos rios que formaban remolinos a su paso entre las piedras.

Así que después de un par de lances con los minows titulares y ver una pequeña persecución por parte de una pieza que no llegamos a identificar nos fuimos a tiro hecho. Al Ballistic Minnow de North Craft, en este caso color blanco-amarillo.

Diseñado entre otras cosas para pescar a la deriva en mitad de la corriente. A la primera pasada, lanzando y dejándolo caer a merced de la corriente hasta casi el fondo, recogiéndolo una decena de metros y volviéndolo a dejar caer ya clavábamos el primer espetoncete de apenas un kilo que se fue directo al agua. ¡No está mal la cosa para empezar!

Continuamos la deriva para tocar por fuera de la piedra ya que sabíamos que los bonitos andaban por allí pero nada… vuelta a la piedra… nos colocamos un poco pasados y a dejarnos llevar por la corriente para dar otra pasada.
Varios lances, un toque, no se clava, damos un poco más de velocidad al señuelo, picada que se suelta a los dos segundos y ahora si… espeton clavado y peleando apoyado en la corriente… muy buena pelea, un espetoncete apañado rondando los 3 kilos subía al barco. Ya habíamos cumplido, se diese como se diese nos podíamos ir contentos.

Pero … ¿las 7 de la tarde y no vamos a dar otra pasada?

Así que otra pasada más y al segundo lance encima de la piedra… ¡joder! Esto no es un espetón, es una locomotora… durante 15 minutos estuvimos pelando la pieza hasta que consiguió subir al barco no sin dificultades… no cabía en la sacadera.

Menuda bestialidad de bicho, en la boca le cabía perfectamente el puño y medio brazo si me apuras. Hubo además mucha suerte ya que no lo tragó entero, ya que hubiese cortado seguro el fino bajo de 0.40 mm, tal y como nos había pasado alguna vez. Fotos y bueno, ya si que nos podemos ir contentos, pero… otra pasada más y nos vamos para no llegar muy tarde.

Pero para esta última pasada cambiamos de señuelo… ¿para que cambiar cuando está funcionado un señuelo? Muy sencillo, cuando hay actividad es cuando puedes obtener conclusiones, si no hay peces puedes pasear desde un palo, la última novedad «Made in Japan» hasta un billete de 100 euros que no picarán. Pero cuando hay es cuando tienes que probar.

Así que a pescar con el Air Ogre, otro lipless que en vez de bajar haciendo rolling fall, si mantienes la línea con una recogida lenta, baja haciendo woobbling.

El día anterior nos dio 5 o 6 dentoncetes pequeños, el más grande de apenas un kilo que se fue al agua con el resto, así que había que probarlo hoy tambien.

Pasamos por encima de la piedra y parece que los espetones ya no estaban, pero seguimos, seguimos, salimos de la piedra y justo cuando salíamos picada y a correr detrás del bicho… que manera de sacar línea… 10 minutos reocogiendo solo cuando nos acercábamos con el barco, 15 minutos, 20 minutos y ya parecía que estaba cerca cuando al verlo brillar pegó una carrera y se desempescó.
Por las marcas que dejó en el señuelo debía ser otro espetón tambien muy grande o un dentón tambien muy grande.
 
Pero bueno, a este le tocó ganar.

A veces uno sale a pescar con toda la ilusión del mundo, has mirado las mareas, la luna, el color de las aguas está en su punto, el oleaje perfecto y dices: «hoy triunfo» y cuando estás en el pesquero empiezan a pasar las horas, no hay vida por ningún sitio y te llegas a ir a casa desmoralizado y pensando «no tengo ni p.. idea de pesca».
Pero en otras ocasiones se da el caso contrario. Piensas, «ayer estuve y no había vida, las aguas hoy siguen igual de calmadas y transparentes… se que no voy a pillar nada pero bueno, saldré un rato a dar una vuelta y para casa prontito». Y ese día te equivocas… pero bien equivocado… y te vuelves a casa diciendo lo mismo que en la anterior situcación: «no tengo ni p.. idea de pesca»… pero con una sonsrisa de oreja a oreja.

Tu puedes pensar que el día es igual que ayer, pero hay aspectos que desde casa se nos escapan, y el día no tener nada que ver al anterior pese a que desde fuera pudiera parecer lo mismo.

Así que no lo dudeis, si teneis un rato. ¡A por ellos!


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