Diferentes escenarios con el Black Minnow en el mes de Junio

Estamos en el mes de junio, mes  en  que empezamos a  disfrutar de más horas de luz, subida generalizadas de temperaturas  y mares más calmados  para la reina de la espuma.

Acercarse  al pedredo por estas latitudes  para disfrutar de esos momentos  especiales de luz  en los que la actividad de nuestras amigas llega a su momento más álgido, requiere  de…

Diferentes escenarios con el Black Minnow en el mes de Junio

Estamos en el mes de junio, mes  en  que empezamos a  disfrutar de más horas de luz, subida generalizadas de temperaturas  y mares más calmados  para la reina de la espuma.

Acercarse  al pedredo por estas latitudes  para disfrutar de esos momentos  especiales de luz  en los que la actividad de nuestras amigas llega a su momento más álgido, requiere  de un mayor  esfuerzo  en comparación  con otras épocas del año en las que no comienza a amanecer hasta las ocho o nueve de la mañana.

En esta estación,  el solsticio de verano  anima nuestros mares  con cardúmenes  de sardinas y pequeños chinchos (+info en fishbase),  tras los cuales  lubinas y demás predadores  comienzan  a hacer del debido acopio en previsión del invierno  y épocas de reproducción.

Mis escenarios en estas épocas del año, gracias a la climatología,  suelen ser muy variados: desenvolviéndome tanto en desembocaduras de ríos, rías caudalosas  y de fuertes corrientes, acantilados y playas de mar abierto. En todas ellos,  la observación previa es una de   mis principales máximas, buscando  “algo diferente”  que me pueda hacer  intuir donde se encuentran la lubinas, que pueden estar depredando  y  si lo hacen  a superficie, medias aguas o al fondo.

De este modo,  cuando me acerco a una playa de mar abierto,  trato de intuir  mediante la observación de las olas , donde se encuentran  esas barras de arena  a las que le siguen pozos y canales transversales  que suelen ser utilizados  como apostaderos o zonas de paso durante la subidia o la bajada de la mareas. No obstante, trato de no desechar  las zonas posteriores a eses cúmulos arenosos, sobre todo en las primeras horas de las subida.

Ya en la piedra -me refiero a esos pesqueros en los que me encuentro  en un acantilado-  suelen ser mis lugares predilectos aquellos  en los que un bajo, más o menos cercano pero siempre accesible a golpe de lance,  donde suelo colocar  mis señuelo. Cabe decir,  que el gramaje utilizado  y los tipos de cabezas ( shore o offshore )  dependerán  de la corriente , existencia de algas u otros obstáculos , mi intención de prospectar  a mayor o menor profundidad y de la distancia a la que se encuentre el accidente costero.

Es así como, por ejemplo,  en un bajo bañado  por fuertes corrientes  y al que suceden bancos de algas próximas a la superficie, utilizaría Black Minnow con una cabeza shore de 30gr montada con un cuerpo de 16o mm . Por el contrario,  si la vegetación marina  no llegase a la superficie, quedándose , al menos, entre 1 y 1.5 mtrs de la misma, utilizaría  una cabeza offshore de 40 o 60gr.

 

En las rías  suelo utilizar el Black Minnow con una   cabeza offshore de 25gr montadas con cuerpos de 120mm, debido  a que esta combinación me permite buscar más rápidamente en  diferentes profundidades, siempre y cuando la corriente no me derive en  exceso mi muestra, por lo que me vería obligado a aumentar el peso de la misma . En esta ocasión, equipos más ligeros  y más amenos  que los utilizados  en los acantilados,  son los utilizados  en los largo paseos ribereños  en los que pequeñas lubinas  me suelen entretener  hasta bien entrado el mediodía.

Son las pajareras de charranes y  los paseos  en las bajamares buscando  pozos las mejores formas  de tener localizado el pescado.