Pesca Extrema: Siluros a lance con Black Minnow

La pesca de siluros a lance mientras desciendes un río es una de las modalidades de pesca más extrema que se pueden practicar: Es agotadora, emocionante, brutal y peligrosa si se combina además con el río en crecida y falta de precaución o experiencia.

Es una de mis modalidades favoritas desde hace unos años, la tensión de la espera tras notar…

Pesca Extrema: Siluros a lance con Black Minnow

La pesca de siluros a lance mientras desciendes un río es una de las modalidades de pesca más extrema que se pueden practicar: Es agotadora, emocionante, brutal y peligrosa si se combina además con el río en crecida y falta de precaución o experiencia.

Es una de mis modalidades favoritas desde hace unos años, la tensión de la espera tras notar un “tac” sumada a la explosión de fuerza y adrenalina que se dispara en el momento de tener un gran siluro luchando por su vida con todas sus fuerzas es indescriptible y crea adicción.

Estas advertido, si después de un agotador combate entre corrientes con un animal mayor que tú consigues la foto tan deseada quedarás enganchado para siempre a esta modalidad. También entenderás esas fotos de pescadores con abrazos, besos y carantoñas a ese gran animal tan feo y baboso que habrás visto más de una vez.

Para empezar os dejo un vídeo de los Black Minnow en acción:

Llevo un tiempo probando el Black Minnow con esta especie, en un principio tenía dudas de su eficacia por las características del pez. El siluro es un pez con muy poca vista, caza principalmente por la detección de presas gracias a su banda lateral hipersensible y sus bigotes, esto le permite cazar en condiciones de visibilidad casi nulas.

Teniendo en cuenta estas características pensé que el Black Minnow no aprovecharía una de sus mejores bazas: la imitación realista de un pez. Por otro lado no es un señuelo escandaloso que emita vibraciones exageradas o genere sonido por lo que tampoco facilita su detección mediante otros sentidos además de la vista. Parecía partir en desventaja frente a otros señuelos como grandes Twister que son todo vibración.

No podía estar más equivocado, el siluro los devora con una eficacia bastante superior a sus competidores más clásicos como los Twister gigantes o las ondulantes XXL. Realizamos algunas pruebas con un compañero en varias ocasiones usando Black Minnow en una orilla durante toda la jornada y en la contraria otros señuelos que usamos normalmente.


En las tres ocasiones el resultado fue similar, la orilla por donde nadaba el Black Minnow obtenía más capturas, alrededor de un 30% más. La explicación yo creo que se debe a los destellos que emite en su natación y a la vibración que produce en el agua, más sutil, pero también más similar a la dieta que están acostumbrados, provocando más ataques aun no llamando la atención desde tanta distancia.

Los tamaños más apropiados son los de 160, su anzuelo soporta la pelea de ejemplares mayores de 2 metros sin ningún problema y tiene bastante apertura como para superar sin dificultad la parte más externa y dura de la boca del siluro.

Es importante pescarlos con calma y esperar a estar seguros de que tienen el señuelo en la boca. Lo notaremos por el desplazamiento del hilo o el tirar de la caña después de la picada y entonces clavaremos como si quisiéramos partir la caña, varias veces incluso. Una vez bien clavado empieza la fiesta y habréis superado la primera gran dificultad ya que tienen una boca exageradamente dura para clavar, la calidad de los anzuelos y su perfecto afilado nos ayudarán bastante en esta tarea.


Dependiendo de las condiciones del río nos funcionarán mejor unas u otras combinaciones de cabeza y color.
Divido el rio en las tres condiciones más frecuentes en que nos lo podemos encontrar y comento el señuelo más apropiado para cada caso:

Rio con poco caudal y con abundante vegetación: Este caso se da normalmente avanzado el verano. El agua toma un color verdoso por las algas sin mucha visibilidad y la vegetación sumergida es muy abundante y molesta. Es el momento de colocar nuestro anzuelo bien pegadito al cuerpo del señuelo para que actúe de antialgas. Al llevar el rio poca corriente las cabezas Shallow de 15 gramos serán las que nos permitan manejar el señuelo con comodidad.

Buscaremos siluros activos en las corrientes oxigenadas, sombras, entradas de agua, pasillos entre masas de algas y lugares con acceso a zonas de profundidad donde buscarán presas despistadas sin pasar mucho calor.

En cuanto a colores funcionan bien todos, yo en estas situaciones con visibilidad media uso los colores según el tamaño que creo que habita el tramo más que en función de la tonalidad del agua. Cuanto más chillón más número de siluros pero de menor talla y cuanto más realista más siluros de tamaño medio-grande.


Rio con crecida después de lluvias o tormentas: Normalmente agua tomada o muy tomada con muy fuerte corriente que obliga a los siluros a refugiarse en obstáculos y réculas. Esta situación se da en primavera y otoño por las lluvias aunque también puede darse tras fuertes tormentas de verano. En estas circunstancias el descenso del rio es muy veloz y nos obliga a una pesca precipitada en la que un enganchón normalmente equivale a la pérdida del señuelo al ser imposible remontar el rio para destrabarlo. Es importante colocar el anzuelo pegado al cuerpo como antialgas y el número de enganchones será mucho menor.

Esta es la situación contraria al caso anterior, las cabezas pesadas Shore de 30 gramos nos ayudaran a que gane profundidad rápidamente y haga ruido a la caída para alertar al siluro apostado y que ataque por reacción. En este caso nos funcionarán mejor colores chillones, el siluro tiene muy poco tiempo para examinar el señuelo, cuanto más fácil se lo pongamos más picadas obtendremos.

Los buscaremos en cualquier refugio y pegados literalmente a las orillas, muchas picadas se producirán a un palmo de la orilla, donde se refugian para atacar cualquier presa que baje arrastrada por la corriente. Los mejores puntos son las réculas donde el agua se calma, son refugios para los más grandes, cuanta mayor riada más concentrados en estas zonas.

Es el mejor momento para ir a por los grandes, pero cuidado, también el más peligroso para nosotros.

Rio con caudal medio y agua limpia: Normalmente estas condiciones se dan en invierno o cerca de él. El siluro no está muy activo pero no dejará pasar la ocasión de comerse un pez herido. Es el momento de los colores naturales que nos pueden hacer sacar un verdadero trofeo. Además de buscar a los pequeños y medianos cerca de las orillas insistiremos en réculas, finales de corriente, tras bancos localizados de alburnos y en las réculas. Dependiendo del caudal y de la profundidad optaremos por la cabeza apropiada, en general la cabeza Shallow de 15 gramos será suficiente.

Existe un tamaño superior, el Back Minnow 200, este tamaño nos viene de perlas para intentar capturar uno de los XXL aunque tiene un inconveniente: La cabeza de menor tamaño es de 60 gramos, demasiado pesada para nuestros ríos. Yo la uso eliminando peso con un taladro por dentro hasta dejarla en unos 20 gramos. En este peso es un auténtico cazador de monstruos. Ideal para atardeceres en zonas calmadas y profundas.


Me gustaría aprovechar la ocasión para recomendar prudencia si vas a probar esta modalidad. A veces las ganas nos pueden y cometemos locuras como bajar con demasiada agua, no tener experiencia en el control de nuestra embarcación, no prestar la suficiente atención a las ramas, no llevar chaleco salvavidas… por favor, tenemos que ser conscientes de que el río es peligroso, hay muchas corrientes que no se ven desde fuera., remolinos, ramas como lanzas esperando que choquemos contra ellas, azudes, corrientes fuertes entre vegetación… en fin, muchos peligros.

Para hacer frente a estos problemas es imprescindible un vehículo resistente, los kayaks y catamaranes normalmente son muy resistentes (ojo con los tejidos en los más económicos). Para los patos cuidado con los materiales, tienen que ser muy resistentes, lo suficiente como para chocar con una rama de árbol afilada a bastante velocidad y que no se desgarre el pato, es la situación más peligrosa. Si es posible usad patos de calidad como el Iberux Pro, muy resistente, construido con el mismo material que las barcas de rafting y con remos para poder tener mucha más movilidad para dirigirnos a la “zona buena” de los rápidos o poder movernos en poca profundidad con los pies levantados para que no choquen con el fondo.


Por favor, todo el mundo con chaleco salvavidas, acompañado por alguien con experiencia y en buena forma física, así pasaremos un día genial y emocionante sin sobresaltos mayores que enfrentarte a uno de estos colosos en una espectacular y agotadora pelea con el pez de tu vida.

Un saludo y hasta la próxima. Captura y suelta