Nuevas Cabezas Shallow para el Black Minnow 120: Vegetación y obstáculos a poca profundidad

Nuevas Cabezas Shallow para el black Minnow 120: Vegetación y obstáculos a poca profundidad

Nuevas Cabezas Shallow para el Black Minnow 120: Vegetación y obstáculos a poca profundidad

En estos meses de primavera y principios de verano el Bass va dejando atrás lo más profundo de nuestros embalses para acercarse a las orillas más someras. Es tiempo de bass en superficie, en zonas de abundante vegetación sumergida  o de obstáculos a muy poca profundidad.  Estos lugares requieren una presentación superficial y un manejo lento que nos permita mover el señuelo entre pasillos y rincones donde están apostados los depredadores y en los que nuestros Black Minnow reducidos de peso nos van a venir como anillo al dedo.

Por fin han llegado a mis manos las nuevas cabezas Shallow de 6 gramos para el Black Minnow 120. Hasta ahora me ha funcionado muy bien con el Bass el tamaño de 9 centímetros con cabeza de 5 gramos en estas coberturas pero  su pequeño tamaño hace que entren constantemente minitallas: Ahora podremos pescar en estas zonas de escasa profundidad con un señuelo más grande y selectivo.

Nada más tenerlo en mis manos he salido corriendo a probarlo en uno de los escenarios que frecuento donde hay una población aceptable de Bass, abundancia de minitalla que se tira a todo constantemente y algunas piezas de muy buen tamaño difíciles de engañar por el agua limpia, la gran cantidad de comida y la sobrepesca. Es un lugar en que el Black Bass grande no es muy agresivo por lo que es frecuente que examinen el señuelo y lo sigan mucho antes de decidir embocarlo obligándonos a presentarlo lentamente y de un modo muy natural.

Características

Si en vuestro escenario de pesca se dan situaciones similares estáis de enhorabuena, el Black Minnow 120 combinado con la cabeza de 6 gramos es perfecto para estas situaciones.

Enumero las principales ventajas que he observado:

Señuelo selectivo: Uno de los principales problemas que nos encontramos al pescar bass es la frecuente abundancia de minitalla, bass de alrededor de 20 centímetros que entra a todo destrozando señuelos blandos, y lo que es peor, quitándole el señuelo a otro bass más grande que se acerca interesado . El tamaño de 120 evita que se enganchen la mayoría de minitallas, siempre hay algún atrevido que se lo come entero pero lo frecuente es recibir picadas permitiéndonos continuar con el señuelo en el mismo sitio a la espera de un ejemplar mayor.
Aquí os dejo un vídeo donde se aprecian dos ataques de minitalla que están lejos de engancharse en el anzuelo.

Realismo y acción: La acción del señuelo se conserva bien a velocidades lentas y en superficie, el balanceo del cuerpo es más amplio que con cabezas de mayor peso. Al realizar pausas produce una caída en horizontal manteniendo el movimiento de natación al contrario que en pesos mayores que cae  más vertical al llevar una cabeza mayor. También responde muy bien a tirones cortos casi sin desplazamiento, el cuerpo se contonea emitiendo reflejos y la cola se acciona con muy poco movimiento, muy eficaz para dotarlo de vida cuando lo están examinando, como si fueran los últimos coletazos de un pez moribundo.
Para profundidades mayores también permite una pesca mucho más pausada buscando peces resabiados o inactivos que no se deciden a picar en presentaciones más rápidas.

Antienganches: El exceso de vegetación suele afectar muy negativamente a señuelos blandos, los enredos y enganchones constantes hacen que nuestra caja de señuelos adelgace a un ritmo alarmante. El tamaño 120 es más resistente a estos elementos que otros  señuelos menores, permite más roces con ramas, ocultar el anzuelo en el cuerpo y a su vez tener un radio de amplitud del anzuelo mucho mayor aumentado las posibilidades de éxito con una gran pieza.  Poder controlar muy bien la velocidad y profundidad del señuelo lentamente nos deja dirigirlo entre pasillos sin dificultad minimizando muchísimo los enganchones.

Dureza: Además de a la vegetación, en los escenarios que describo, tiene que enfrentarse a una picada continua de minitallas que destrozan cualquier tipo de señuelo blando. El cuerpo del Black Minnow 120 ha demostrado una resistencia muy alta, prácticamente he pescado con el mismo señuelo toda la jornada sin producir daño más allá de la rugosidad de la superficie tras infinidad de mordiscos.  Incluso la pelea con el ejemplar más grande del vídeo  ha resistido sin muchos daños.

Técnica de pesca

La técnica más eficaz es diferente a otros escenarios, mientras en los lugares más comunes es muy práctica la recogida en dientes de sierra, a tirones o recogida continua por el fondo, en este escenario tenemos que dirigir el señuelo de forma lenta y poco profunda manteniendo su acción.
Nos  ayudará pescar desde una posición lo más elevada posible, lanzaremos unos metros más allá del final de los obstáculos y lo traeremos lentamente por los pasillos. En las zonas donde exista profundidad pararemos la recogida dejando tenso el sedal, de esta forma el señuelo dibujará un arco descendiendo mientras continua su acción en posición horizontal. Durante este descenso será el momento que más picadas se produzcan ya que el señuelo entra en la zona de caza del bass delimitada por los obstáculos sumergidos y le damos tiempo a observarlo.  Esta técnica es muy útil buscando Bass apostado de caza o defendiendo su  territorio.

Otro punto de búsqueda será de forma paralela a la orilla por la parte externa de los obstáculos o por pasillos interiores si existen. La recogida será lenta y continua realizando pausas en el carrete para dejarlo descender un poco formando un arco como en la situación anterior. Esta técnica es muy útil para atrapar grandes Black Bass que estén “patrullando” las orillas de caza. Si veis una pareja paseando no se podrán resistir al Black Minnow apareciendo delante de ellos.

En resumen, me ha encantado el señuelo,  ha nacido  una combinación imprescindible en mi caja, ideal para poca profundidad y obstáculos sumergidos que suelen albergar buenos ejemplares.  Ahora podremos buscarlos en apostaderos naturales con eficacia,  donde nuestro amigo el bass se encuentra muy cómodo esperando que pase su alimento en su escondite o dejando claro al resto de peces que ese es su territorio. En cualquier caso hay que modificar un poco el modo de pesca y tener la sangre fría suficiente para esperar más a clavar asegurándonos de que el pez tiene el señuelo dentro de la boca antes de hacerlo, de lo contrario retiraremos el señuelo perdiendo a los peces que lo siguen. Si existe abundante minitalla es frecuente recibir varias picadas sin que lleguen a tragar el señuelo, no hay que clavar hasta que llegue uno más grande. Al principio es difícil aguantar dos o tres picadas sin clavar pero os aseguro que si lo conseguís el tamaño medio de las capturas aumentará considerablemente y además os lo pasareis en grande.

Para terminar aquí os dejo un vídeo del señuelo en acción en zonas de vegetación y obstáculos  sumergidos a poca profundidad donde podéis comprobar la eficacia del señuelo:

Espero que os haya resultado interesante la entrada, si queréis aportar vuestras experiencias o puedo ayudaros con algo no dudéis en usar los comentarios de abajo.  Mucha suerte a todos… Captura y suelta  😉